No entiendo cómo se pueden liar tanto los políticos y demás malhablados cuando intentan adornar lo inadornable. Usan palabras largas, esdrújulas, rimbombantes, poco inteligibles, simplemente para eso, para que no se les entienda. Así creen que por lo menos pensaremos “qué labia tienen”. Y claro, si se tiene la oreja pegada y la mente un poco despejada (difícil cuando se les tiene delante en la tele), uno se da cuenta de que meten la pata hasta el hombro. Con las concordancias de género y número de los participios, por ejemplo. No tengo ninguna cita a mano, pero podría ser algo así: “tenemos *previsto* una partida de medidas que serán la salvación de nuestra economía”. Pues no: la habrán previsto, pero la tienen prevista. O tienen previsto crearla o hacerla o aplicarla. Y así con montones de verbos, no dejan ni uno.

Curiosamente, en el español del siglo XVIII se hacía la concordancia incluso con el verbo auxiliar “haber”, que ya se ha perdido: “Aquellas leyes que habemos fechas” (que hemos hecho). En catalán, sin embargo, se ha mantenido en parte (“Aquelles lleis … les hem fetes“), aunque la mayoría de la gente que conozco no hace esa concordancia.

Espero que los políticos (bueno, y los periodistas) tengan previsto estudiar un poco de gramática.